▣ DR.JOSE DELGADO

JOSE RODRIGUEZ DELGADO

 

“Si no estáis prevenidos ante los medios de comunicación, os harán amar al opresor y odiar al oprimido”

DEJO CLARO, QUE ESTE COMENTARIO NO ES POR EL DR. JOSE DELGADO. SI NO POR QUE ÉL, HA TENIDO QUE PAGAR EL PATO DE UNOS SINVERGUENZAS, LLAMADOS “CIA = GESTAPO”… :-/ LAMENTABLEMENTE.

Jose Rodriguez Delgado, Ronda - Malga - España

Jose Rodriguez Delgado, Ronda – Malga – España

Nacido en Ronda en 1915, Rodríguez Delgado se trasladó a Madrid para cursar la carrera de Medicina. Tras realizar su tesis doctoral en 1936, hubo de participar en la Guerra Civil como médico. En 1946 viaja a EE UU y en 1959 pasa a trabajar con el profesor John F. Fulton en la Universidad de Yale (New Haven, Connecticut). El escaso interés por la ciencia en España contrastaba con las enormes facilidades que encontraban los científicos en EE UU, por lo que permaneció en esta Universidad 22 años, siendo nombrado profesor de Fisiología. En 1972 el doctor Rodríguez Delgado volvería a Madrid, atraído por un proyecto ilusionante que el prestigioso neurocirujano Sixto Obrador pergeñó. Primero se instaló en el departamento de Fisiología de la Facultad de Medicina de la Universidad Autónoma y luego pasó a ser el director del departamento de Investigación del recién creado centro Ramón y Cajal, donde de su mano aterrizaron varios investigadores que años adelante constituirían parte de los cimientos de la actual neurociencia española.

Su sueño, establecer una comunicación directa entre la mente y el ordenador…

Tal vez el experimento más conocido de Rodríguez Delgado sea el de prevenir las embestidas de un toro bravo mediante estimulación eléctrica cerebral a través de electrodos implantados. El acontecimiento fue recogido por The New York Times, que determinó este hecho como “la demostración más espectacular llevada a cabo nunca de la modificación deliberada del comportamiento animal a través del control externo del cerebro”. Sin embargo, con ser este de lo más conocido, las características más meritorias de su trabajo presentan dos aspectos fundamentales. Fue pionero en la implantación de electrodos cerebrales con el objeto de estimular eléctricamente zonas específicas cerebrales. El tiempo, con infinidad de ensayos y datos, ha venido a confirmar los riesgos mínimos de la implantación de electrodos en el cerebro humano y ha puesto de manifiesto su potencialidad técnica. Postuló, con múltiples ilustraciones más o menos entendidas, que con la estimulación cerebral de zonas adecuadas se podrían inducir o modificar conductas básicas de manera previsible (como la agresividad y el placer). Ahora sabemos que esto es así, y la estimulación cerebral profunda es una de las más nuevas alternativas terapéuticas en el tratamiento del dolor, párkinson o depresión. En esto Rodríguez Delgado fue un auténtico pionero y como tal, duramente criticado. Así ha sucedido sistemáticamente con hombres que han ido por delante de su época. Uno de sus sueños fue establecer comunicaciones directas entre el cerebro y el ordenador. Ahora esta es una de las áreas de investigación activa más apasionantes. Décadas después, el desarrollo de sistemas que permiten a parapléjicos operar brazos robóticos y otros artilugios mediante la conexión cerebro-ordenador es una realidad. Sus investigaciones le llevaron a reflexionar sobre el futuro de la sociedad. En su libro más conocido, Control físico de la mente (1969), esboza cómo la neurociencia puede influir en la sociedad moderna. Esta obra ha sido traducida a varios idiomas y reeditada en varias ocasiones, y Tom Wolfe cita su nombre en La hoguera de las vanidades. En palabras de Rodríguez Delgado, “la felicidad humana es un valor relativo que depende de la interpretación mental de la realidad que nos rodea. Si comprendemos los mecanismos mentales será fácil encontrar la felicidad y disminuir el sufrimiento innecesario”. En eso seguimos… Descanse en paz.

Fuente: Elpais.com

Profesor Rodriguez Delgado
Conferencia: Neuronas y Consciencia
Jornadas sobre Yoga, cerebro, mente y consciencia
19 al 24 de marzo de 1990 Vigo
Por cortesía de : Centro Yoga Sananda c/Progreso 22-3ª — VIIGO 36202
Tel. (0034) 986227321 — info@yogasananda.com

Recordando al Profesor Rodriguez Delgado (1915-2011)

Hace unos días recibí una triste noticia. Realmente triste al saber del fallecimiento de mi admirado y cercano Profesor Rodriguez Delgado, eminente neurobiólogo y pionero en la investigación y estudio del cerebro.

Son muchas las vivencias que se agolpan en la mente por los años de intensa amistad y por haber compartido momentos en los que me he sentido enriquecido por un hombre afable, lúcido, brillante, sencillo, gran comunicador y entusiasta y vitalista como pocos.

En compañía de Wes, el Dr. Santiago Ramón y Cajal – nieto del premio Nobel – el Dr. José Alvaro Calle y tantos otros prestigiosos científicos, hemos departido numerosas veces sobre temas fascinantes relacionados con el cerebro, la mente, la vida, la felicidad, el cambio hacia una sociedad psicocivilizada, la vida transmaterial, la meditación, el yoga, los estudios científicos sobre los beneficios de su práctica, y sobre todo, el nexo común entre todos que no es otro que la valoración de una amaistad  y afecto profundo.

el Profesor Rodriguez Delgado y su estrecha relación con nuestro Centro.

Las numerosas conferencias que el Profesor Rodriguez Delgado ha impartido en actividades que hemos organizado a lo largo de los años y done él ha participado con un optimismo y un saber fuera de lo común, es algo que mantengo freco en mi memoria.

Sus frecuentes visitas a Vigo con el fin de participar en Jornadas sobre Cerebro Mente y Conciencia organizadas por el Centro de Yoga Sananda, tuvieron gran reepercusión debido a su presencia. En los numerosos Encuentros de Yoga que organizamaos, siempre su personalidad dadivosa y magnética atraía la atención de los participantes.

Sus charlas, conferencias y los momentos de preguntas y respuestas, en distintos puntos de España, e incluso cuando le inviitamos a un Congresdo especvial en Canadá,  se convertían en conversaciones especializadas pero al mismo tiempo sencillas y asequibles, sobre el comportamiento humano, las funciones del cerebro y la mente, como desarrollar su potencial y controlar la mente. Era una delicia escucharle.

Su cercanía al yoga y a la meditación a través de la ciencia

Temas como “Neuronas y Conciencia”, “Meditación, Felicidad y Cerebro”, Psicología Cerebro y Yoga”, “El poder y Control de la Mente” y diversas charlas que forman parte de nuestros archivos, han ido extendiendo nuestro deseo de aptrender, entre otras razones por su entusiasmo en transmitir un conocimiento avalado por sus muchos años de investigación y enseñanza.(ver charla en nueustra página web: www.yogasananda.com)

Científico de un enorme reconocimiento en EE.UU.

A principios de los años 70, fué uno de los más aclamados científicos a nivel mundial y la escena en la que se enfrenta a un toro al cual le implantó una serie de electrodos con la finalidad de demostrar que se podía modiificar y controlar áreas del cerebro y por lo tanto el comportamiento tanto en animales como seres humanos. (ver en youtube, “José Delgado and his bull story). Hacia el año 1970, el New York Times Magazine, le dedicó su página frontal y decía del Dr. Rodriguez Delgado: “Un apasionado profeta de una nueva sociedad psicocivilizada, cuyos miembros influirán y cambiarán sus propias funciones mentales”.

Diálogos sobre la ciencia

Manteníamos vivos diálogos donde comentábamos sobre el monismo, dualismo,  y lo que él denominó triunismo,; la conciencia, y repasando a estudiosos de estos temas con muchos de los cuales no estaba de acuerdo y evidentemente con otros comulgaba plenamente. Mencionaba a John Eccles, premio Nobel de Medicina, Penfield, Sperry, a Santiago Ramón y Cajal, a quien consideró su maestro aunque no llegó a conoceelo, Mario Bunge, Laín Entralgo, Popper, Zubiri y un largo etcétera. Tenía una enorme visión de futuro y sirvió de referencia en muchos de lss estudios y conclusiones que se llevaro a cabo en la famosa Década del Cerebro (1990-2000).

 

Siguiendo a D. Santiago Ramón y Cajal

D. Santiago Ramón y Cajal, seguramente el más eminente de todos los neurocientíficos a quien el Dr. Delgado citaba, solía indicar: “Las redes funcionales del sistema nervioso central se refuerzan por el uso, pudiéndose formar nuevas vías de comunicación, y se debilitan por la falta de uso”: lo que ha sido fehacientemente demostrado en nuestra época, y a lo que el Profesor hacía referencia para hacer trabajar al cerebro y despertar su increíble potencial,

Comentaba hace un par de días con el Dr. José Alvaro Calle, los muchos instantes vividos y el gran privilegio de haber compartido momentos inolvidables con el Profesor Rodriguez Delgado,

Su esposa Carolina quien en muchas ocasiones le acompañó cuando nos visitaba, ke deseo que en estos momentos pueda de alguna manera servirse de la fuerza que él poseía para mitigar su pérdida.

El Profesor Rodriguez Delgado, ha dejado en nosotros y personalmente en mí, una huella indeleble de amistad, afecto y conocimiento.

 Mi recuerdo y gratitud a un gran amigo y a un sabio que supo granajearse el caariño de todos los que le hemos conocido y tratado-

Fuente: Click aqui.

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José Manuel Rodríguez Delgado, uno de los más brillantes neurofisiólogos del siglo XX, falleció en San Diego (California) hace mes y medio. Estuvo propuesto para el Premio Nobel en varias ocasiones. En la década de los 70 escribió un libro sobre el control de la mente mediante electrodos, motivo de controversias en la literatura científica y en la prensa norteamericana. Nació Rodríguez Delgado en Ronda, en 1915. Estudió Medicina y colaboró con Severo Ochoa en sus primeros trabajos de investigación. Fue becario de John Fulton, uno de los más prestigiosos investigadores de la fisiología de sistema nervioso en la Universidad de Yale, y ocupó luego la cátedra de neurofisiología en tan prestigiosa universidad durante 22 años. Influido por los trabajos del suizo Rudolph Hess, comenzó a colocar electrodos en distintos puntos del cerebro. Dichos electrodos se conectaban a un pequeño dispositivo que se instalaba debajo del cuero cabelludo, para evitar infecciones y para que el animal o la persona gozaran de libertad. El dispositivo podía recibir estímulos a distancia, como los niños manejan los coches de juguete. Su figura trascendió al gran público cuando aparecieron las fotos de un toro en plena embestida, que se paraba al estimular un electrodo que llevaba implantado en el núcleo caudado, una estructura profunda del cerebro. La escena se grabó en la plaza de toros de una ganadería de Córdoba y se publicó en los principales medios estadounidenses. Sin embargo, los estudios principales los realizó en monos. Un macho dominante y agresivo se calmaba y se mostraba sumiso cuando se estimulaba uno de los electrodos intracerebrales. Una hembra, que estaba aterrorizada por las agresiones del macho abusón, descubrió que, si se apretaba una tecla dentro de la jaula, el mono se volvía sumiso y tranquilo; la hembra pulsaba esa tecla, tan pronto aparecía la agresividad, y volvía la calma. Según la zona estimulada, los monos podían transformarse en mansos y dóciles o bien en violentos y ofensivos. Una rata pulsaba continuamente una palanca conectada a un electrodo cuyo extremo estaba situado en el septum, una estructura de la parte media del cerebro. Esta estructura se relacionó con la percepción de placer, dada su obstinación en estimular solo esa zona cerebral. En el cerebro animal se descubrían zonas de agresividad, de mansedumbre y de placer, entre otras percepciones. Su empeño fue evitar lesiones definitivas del tejido cerebral, en una época en la cual las leucotomías estaban a la orden del día. Lo sustituía por la estimulación de esos centros, que interrumpía su función, sin producir lesiones irreversibles. Así conseguía controlar diversas alteraciones patológicas de la conducta, tales como obsesiones, agresividad y depresiones graves, que no respondían a otros tratamientos. ¿Se puede controlar el cerebro a distancia? En el libro ‘Violencia y cerebro’, cuyos autores eran un neurocirujano y un psiquiatra de Harvard, con quienes había colaborado en su día Rodríguez Delgado, se sugería que los graves disturbios producidos en algunas ciudades americanas podían estar protagonizados siempre por los mismos individuos, responsables directos de los incendios y robos. Suponían que tales conductas podían deberse a focos irritativos del cerebro y que estos cuadros de violencia podrían tratarse como si fuera un foco epiléptico. (Era conocido que la estimulación de la amígdala cerebral en algunas personas provocaba crisis de violencia, que desaparecían al cesar la estimulación). Esta sugerencia despertó una corriente adversa, por el temor de que el ‘Gran Hermano’ dispusiera de un medio para calmar cualquier indicio de rebeldía de un sector de la población para esclavizarla. Los soldados también podían ser instruidos para el ataque temerario. La novela y el cine no fueron ajenos a este estado de opinión; recordemos ‘El candidato manchuriano’ o ‘El mensajero del miedo’, en versión española. A principios de los años 70, el perspicaz e inteligente Villar Palasí, por entonces ministro de Educación, ofreció algunas cátedras a prestigiosos científicos españoles que trabajaban en el extranjero, entre ellos a Blas Cabrera y a J.M. Rodríguez Delgado, para que se incorporaran a la Universidad Autónoma de Madrid. Rodríguez Delgado vino al Hospital Ramón y Cajal, como director del Instituto de Neurofisiología. En esta fase dedicó su atención preferente a trabajar con otras técnicas menos agresivas, como la estimulación magnética transcraneal. Podía inducir somnolencia o estado de vigilia en pacientes voluntarios, entre ellos el propio Rodríguez Delgado y su hija Linda, y en pacientes con temblor, por medio de un casco que emitía pulsos electromagnéticos. Hoy día se utilizan estimuladores cerebrales en la enfermedad de Parkinson y en procesos con movimientos involuntarios, en ciertas alteraciones psiquiátricas y en el dolor crónico. Con cierta frecuencia se estimula el nervio vago, en su paso por el cuello, en algunas epilepsias que no responden a la medicación. Algunos grupos trabajan en recoger las ondas cerebrales que se producen cuando el mono ‘piensa’ en mover un miembro y trasladar dichas ondas a un ordenador, conectado a un robot, cuyo brazo o pierna mecánica pueda llevar a cabo lo que ordenan dichas ondas ‘pensadas’ por el cerebro del mono, transmitidas por un cable, o sin cable, al propio autómata. Rodríguez Delgado fue un innovador de los implantes cerebrales, tanto eléctricos como químicos. Huyó de las lesiones definitivas, como antes se ha dicho, y buscó lo menos invasivo, para modificar estados patológicos. Ha sido uno de los mayores innovadores en las ciencias neurológicas en la segunda mitad del siglo pasado. Sus compañeros le llamaban ‘el brujo’. Fue distinguido con muchos honores durante su vida. Ha querido que sus restos descansaran junto a los de su madre, en Salamanca. Las personas vinculadas a las neurociencias no pueden olvidar su trayectoria a lo largo de muchos años.
 

 

Jesmar Martinez © 2016-2017

HEMOS TENIDO UN GRAN PROBLEMA TECNICO. Ya estamos subsanando dicho incidente. Por eso le pedimos disculpas. Y avisarle estimado amigo y cliente. Que durante estos días, LA TIENDA DE JM, ira sufriendo dichas actualizaciones... Mil gracias. Descartar